KATARINA
Katarina es joven, emprendedora y tiene una cafetería con mucho encanto en el centro de Valencia. Aunque muchos dirían que ya tenía una sonrisa bonita, ella notaba pequeños detalles que le generaban cierta inseguridad. Buscaba algo discreto, pero que le devolviera la confianza.
Quería mejorar su sonrisa sin perder su esencia. Por eso, trabajamos con carillas de composite, un tratamiento mínimamente invasivo que nos permite realizar un diseño de sonrisa natural, sin tallar sus dientes y cuidando cada detalle de forma personalizada.
Las carillas estéticas de composite fueron la opción ideal: nos permitieron corregir lo que le incomodaba de una forma sutil, sin alterar la armonía de su rostro ni llamar la atención.
Hoy Katarina sonríe igual que siempre… pero con más seguridad, más serenidad y con esa sensación de estar en paz frente al espejo. Porque a veces, un cambio pequeño puede marcar una gran diferencia.








